Recogidos 1.158 kilos de aceite vegetal usado en Alpedrete

Los tres contenedores para la recogida de aceite vegetal usado procedente de uso doméstico instalados en Alpedrete han recolectado 1.158 kilos en el primer semestre de 2016. El más utilizado ha sido el que está situado en la esquina de las calles Betanzos y Maestro con 596 kilos de aceite. Éste es seguido del de la calle Collado Mediano (322 kilos) y, por último, el de la avenida Reina Victoria con la calle San Luis (240 kilos). Además de en estos tres contenedores, el aceite se puede depositar en el punto limpio que existe en el polígono industrial de Alpedrete. El nivel de recogida es similar al de años anteriores. En 2014 se recolectaron 2.062 kilos y en 2105, 2.522.

En un intento de mejorar los datos del primer semestre, el Ayuntamiento de Alpedrete ha decidido cambiar la ubicación del contenedor de la calle Collado Mediano (frente a la urbanización Las Cerquillas) a la calle Calvario. Ahora se encuentra en una isla de reciclaje de ropa, vidrio, envases y restos, en uno de los caminos de acceso naturales a la zona de los colegios, el instituto y el polideportivo.

Los 1.158 kilos de aceite usado que se han recogido (cada litro de aceite pesa 0,918 kilos) supone haber evitado un vertido capaz de contaminar más de 1 millón 300 mil litros de agua. Se estima que cada litro de aceite contamina 1.000 litros de agua. Si el residuo llega a un río, por ejemplo,
forma una película superficial que afecta al intercambio de oxígeno, perjudicando a los seres vivos del ecosistema.

Por qué reciclar aceite vegetal usado

En España se generan anualmente unos 180 millones de litros de aceite vegetal usado. De ellos, las dos terceras partes acaban en las alcantarillas. Esto provoca perjuicios como el atasco de tuberías, trabajo extra en las plantas de tratamiento de aguas residuales y la reproducción de bacterias potencialmente tuberías que aumentan las plagas y los malos olores en las casas.

Uno de los problemas principales que provoca el vertido incontrolado de aceite vegetal usado es la contaminación de las aguas residuales. La grasa, por su característica aglutinante, atasca las cabeceras de las canalizaciones de la red de aguas residuales. Esto lo convierte en el caldo de cultivo para la multiplicación de gérmenes nocivos encareciendo el proceso de depuración.

El concentrado de grasas que llega a la depuradora debe de ser incinerado. Si se entierran contaminarán las aguas limpias del subsuelo y si se utilizan detergentes para la eliminación química se generan subproductos. La incineración solo puede hacerla un gestor autorizado, al que hay que hacerle llegar el residuo mediante un transporte especializado que es muy caro.