Proyecto piloto de compostaje doméstico, una apuesta medioambiental del Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares
Campaña en 68 viviendas del municipio

El Ayuntamiento de Hoyo de Manzanares, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, va a poner en marcha un proyecto piloto de compostaje doméstico en diversas zonas del municipio, que forma parte de un modelo de gestión local para fomentar la prevención, reutilización y reciclado de residuos domésticos. El objetivo final es reducir la cantidad de residuos que recoge el Ayuntamiento en contenedores y aminorar los costes medioambientales y económicos.
En la actualidad, los biorresiduos (residuos orgánicos generados en las actividades domésticas y en podas y limpieza de parques y jardines públicos y privados) representan aproximadamente entre un 35-45% de cualquier sistema de gestión y son claves para la consecución de los objetivos de prevención de reciclado que demanda la Unión Europea. Y es esta precisamente la apuesta medioambiental del Ayuntamiento que pretende concienciar y sensibilizar a la población sobre la importancia del reciclado.
Para este proyecto, el Ayuntamiento solicitó presupuesto a tres empresas y tras un concurso, el contrato se adjudicó a Vermican, una empresa de consultoría y servicios medioambientales, especializada en el sector de los residuos.

El proyecto y la campaña

El proyecto prevé la implantación de compostaje doméstico en 68 viviendas.
La preselección de las viviendas y zonas correrá a cargo de la empresa, bajo la supervisión de técnicos del Ayuntamiento y deberán ser viviendas unifamiliares con jardín y/o huerto y un tamaño que oscile entre los 500 y los 1.000 metros.
No obstante, la empresa realizará un estudio de caracterización de los residuos, así como de la realidad urbanística y social de la zona para definir una estrategia que garantice el éxito del proyecto.
De acuerdo con los cálculos realizados por Vermican, en Hoyo de Manzanares se podría prevenir entre 8 y 18 toneladas de residuos de cocina.
La campaña de compostaje doméstico prevé una participación voluntaria, que conllevará tres encuentros con participantes e incluirá una charla formativa grupal, una llamada de control al mes de la entrega de materiales y una visita domiciliaria de control a los tres meses.